Nota de una investigación sobre los quipus hecha por Gary Urton, antropólogo estadounidense del Link:
Los quipus
Por Francisco Miró Quesada Cantuarias
El 12 de agosto del 2005 la revista "Science" (volumen 309) publicó varios artículos en torno a los quipus (en quechua khipus). Gary Urton, antropólogo estadounidense, ha estado estudiando los quipus, desde 1970, en la Colgate University, desde el 2002, en la Universidad de Harvard, con la colaboración de Carrie Brezine, especialista en matemática programadora y en el estudio de textiles. Ambos investigadores, utilizando computadoras de la última generación, elaboraron una base de datos sobre cada uno de los 21 quipus encontrados en una vasija enterrada en la habitación de un khipukamayuc en Puruchuco. Incluyeron el largo de la cuerda principal, el número de las demás cuerdas, detalles de los nudos, torsión y doblado de cada cuerda. Ha sido la primera vez que se han estudiado quipus encontrados directamente y no huaqueados.
Urton, ha publicado, en el 2003, coeditado con Jeffrey Hunter, un libro titulado: "Hilos narrativos, cuentas y revisión de cuentas en los quipus andinos". Urton sostiene que las cuerdas se han elaborado mediante la selección de un código binario y la cantidad de información que se podría haber codificado, los procedimientos de decodificación, la naturaleza de los signos del quipu y, finalmente, el pareado semántico característica del arte verbal autóctono.
El año 2006 se hizo un descubrimiento sumamente importante: se encontró un quipu en la ciudadela de Caral. Si a Caral se le atribuyen unos seis mil años, esa debe ser también la época en que se confeccionó los quipus. Rolando Calderón Velasco, un lector del diario El Comercio, dice que los quipus serían un registro de información anterior a la escritura cuneiforme de los sumerios o de los jeroglíficos egipcios. Esto es extraordinario, pero es que el Perú es un país extraordinario, desde todo punto de vista. El conde Carlos Radicati di Primeglio, esposo de la prestigiosa historiadora Ella Dumbar Temple, realizó estudios pioneros sobre los quipus. En 1951 publicó, en Lima, su "Introducción al estudio de los quipus", y en 1964, "La seriación como posible clave para descifrar los quipus extranumerales". En 1981, los esposos Marcia y Robert Ascher publicaron el libro "Matemáticas de los Incas, código de los quipus" y fueron los primeros en demostrar que los quipus se basaban en el sistema decimal. La distinguida filósofa peruana María Luisa Rivara de Tuesta ha estudiado las alusiones a los quipus en muchas crónicas de la Colonia y ha llegado a la conclusión de que hubo quipus históricos, de leyes y ordenanzas, de ritos y ceremonias, y numéricos. Esto querría decir que los quipus, en contra de lo que se ha creído, eran la expresión de un lenguaje, pero no de manera lineal, sino más bien vertical y sesgado.
Pero nosotros creemos que quien ha probado de la manera más contundente que los quipus eran la expresión de un lenguaje, es Eduardo Niezen, investigador peruano residente desde hace muchos años en Estados Unidos. Después de haber hecho investigaciones durante veinte años, demuestra matemáticamente que los quipus son la expresión de un lenguaje. Su libro es difícil de leer, pues está lleno de cálculos complicados. Pero es convincente. Sin embargo es prácticamente ignorado en el Perú. Un amigo nos ha dicho que en "Discovery Channel" salió un informe sobre su trabajo. Pero aun así sigue siendo un desconocido entre nosotros. Ojalá que este artículo contribuya a despertar el interés por su obra.